En las próximas horas les cuento el resto...
lunes, 25 de mayo de 2009
Jesús On Line
En las próximas horas les cuento el resto...
domingo, 19 de abril de 2009
¿Resucitó?
Las madrugadas, especialmente en los sitios secos, son muy frías. Aquella mañana, además, el frío no entraría solo por loas pliegues de la ropa. Un frío mucho mayor tocaba los huesos, empapaba el cerebro y corazón. Las escenas terribles que habían contemplado hace tres días seguían vivas en su mente.Los modernos hablan ahora de traumas y proponen ayuda piscológica a los familiares de las víctimas de una catástrofe. Ellas, unas pobres mujeres de Galilea, qué sabrían de situaciones de shock y medicamentos tranquilizantes.Tenían frío, y fe. Una fe insistente, tomada del Dios de Israel, el misericordioso, que ayuda al inocente... y hasta pensar eso causaba un dolor extra: ¿como es posible que él, el Maestro, que pasó haciendo el bien, hubiera sido entregado así por las autoridades del Pueblo? ¿Dónde queda la justicia? ¿Dónde, dónde estabas Dios anteayer mientras clavaban los clavos y elevaban en la cruz a Jesús, el justo?
Tenían frío y fe. Una fe terca, empeñada en reparar al modo humano el sufrimiento de Jesús. ¿Qué lógica tiene preocuparse de la mortaja cuando la muerte ya habló? ¿Qué alivio le da al difunto un entierro limpio y decente? Pero ellas, mujeres sencillas y recias, se acogían a la terca repetición de las gestos que tienen sentido ante la muerte: limpiar, adecentar, amortajar. Y luego, el "mira que bien que quedó" "Casi ni se notan las señales de los clavos" "Y el perfume nos costó un ojo de la cara, ¡una vasija entera, que lo sepa!"
Tenían frío y fe. Una fe en lucha con los sentimientos que se arremolinaban a torbellinos aún antes de que despertaran los vientos del desierto. Y los remolinos del miedo. Miedo a nuevas represalias, miedo a los soldados, miedo a la soledad que deja la muerte. Miedo a dejar de creer, miedo al sinsentido que ha dejado la tortura y la muerte del maestro. Miedo a morir de frío por dentro más que por fuera...
¿Y quién nos moverá la piedra?

Tenían frío y fe. Recibieron a cambio la buena noticia: la tumba está vacía. El Crucificado ha resucitado.
Ellas tuvieron frío y fe. ¿Y tú? Y tu experiencia en medio de esa mañana fría...
¿Y tú?
domingo, 23 de noviembre de 2008
Gracias y disculpas
Estimados amigos de esta página:
Como habrán visto en estas semanas, no ha habido más movimiento que el que se genera en el mini servicio de anuncios a la derecha de la página. No ha sido por abandono, sino pode dicación a las actividades mismas que nos absorben bastante tiempo. Esperamos poder dedicar más tiempo a este espacio de comunicación, especialmente porque muchos de ustedes nos demandan fotos y comentarios.
¡Gracias por seguir pasando por esta página!
miércoles, 10 de septiembre de 2008
El padre Edwin Contreras nos regala unas palabras
Los Jóvenes trazan sus retos .
En los últimos meses hemos visto como los jóvenes asumen retos e incluso se animan a asumir riesgos desde su propia experiencia y desde su realidad en favor de los mismos jóvenes. Ellos han demostrado que sí son capaces de dar pasos interesantes a favor de los demás. Sin embargo, tenemos que hacernos el siguiente planteamiento los jóvenes cuando hablan de sus proyectos, lo hacen con énfasis, con ilusión, con la capacidad propia de la juventud de soñar, e incluso con esperanza, pero ¿por qué tanto miedo a la hora de ejecutar sus ideas?, ¿por qué temen tanto para llevar a la realidad sus planes?, ¿por qué confían tan poco en sí mismos?, ¿por qué no se arriesgan?, o ¿por qué les cuesta acercarse a los mismos jóvenes?
Son estas y otras interrogantes las que nos ha impulsado a plantearles a los jóvenes que Sí son capaces de arriesgarse. Por ello, les hemos acompañado, les hemos demostrado una vez más la plena confianza que tenemos en sus personas y en la capacidad que Dios les ha dado para hacer lo que se proponen. Les hemos demostrado que sin su esperanza, sin sus sueños, sin su alegría y sin su capacidad de arriesgarse
Este es el llamado, que les hemos hecho en estos meses en todas las actividades juveniles que se han desarrollado: IR MAS ALLA DE DONDE ESTAMOS, que nos arriesgamos a ver más allá y marquemos con pasos seguros la esperanza que Dios nos ha dado.
Podemos preguntarnos ¿pero cuáles son los retos que tenemos que asumir?. El primero es dejar el miedo y los falsos temores. Es necesario arriesgarnos, aun cuando no tengamos todas las herramientas, lo importantes es saber que el Señor cuenta con nosotros, como nosotros contamos con El. Uno segundo, es saber que no estamos solos. Junto a nosotros esta el Espíritu del Señor y un buen numero de jóvenes que quieren dar pasos interesantes en la fe. Solos no hacemos el camino, contamos con la guía sabia de nuestro Obispo y sacerdotes, de las comunidades parroquiales, de los grupos o fraternidades juveniles, entre otras. Consecuencia de este nos hacemos otro reto; y es el de unirnos a
La responsabilidad es de cada joven. Es la hora de demostrarnos que todos los planteamientos se podrán llevar a cabo por nuestra capacidad de compromiso. No podemos darnos el lujo de decirnos “que lo hagan los demás”. Esta es una actitud de cobardía no propia de jóvenes, que nos conduce al fracaso espiritual y humano. Solo
Estimados Jóvenes: lo que mejor podemos dejar para las próximas generaciones es una Iglesia que se arriesga y se hace cada vez más joven con los jóvenes. Una Iglesia que cada día se fortalece con sus sueños. Ustedes la hacen inquieta y nueva. Arriésguense a vivir con esperanza para asumir los retos con aventura. Háganse la esperanza de muchos para permitirles a otros hacerse discípulos de Jesús. Ustedes permiten con su aventura hacer que otros se unan a Cristo. Esta es una de las tareas que tenemos que fortalecer. Son la esperanza del hoy y del mañana. Son el renuevo y el florecer de una iglesia que se quiere y desea arriesgar con los jóvenes. Somos muchos los que confiamos y tenemos la esperanza en las tareas que se quieren plantear para
Comentanos acerca de este mensaje... (Administradores)